Fuente: Poblanerías http://www.poblanerias.com/2013/08/trata-de-personas-en-puebla/
Para Rosi Orozco, presidenta de la Comisión Unid@s contra la Trata AC, “el comercio de seres humanos es algo espantoso”; sin embargo, los avances que se han obtenido en esta lucha han sido pequeños.
En entrevista para Poblanerías en línea, expone que 190 personas han sido detenidas por este delito en el estado y solo catorce, han recibido sentencias.
Agrega que Puebla ocupa el séptimo lugar en vulnerabilidad a este fenómeno, con todo y que 115 víctimas han sido liberadas de las redes existentes en el territorio.
Menciona que las raíces de dicha fragilidad están en muchas mujeres jóvenes con baja autoestima, poco nivel educativo y hogares con violencia o desintegrados; además del peligro que corren las mujeres indígenas.
Padrotismo, una cultura que se hereda
En ese contexto, destaca que Puebla y Tlaxcala no son zonas fronterizas o turísticas y por esa razón, resulta interesante que el corredor se cuente como uno de los cinco más importantes del país.
La razón de ese fenómeno, apunta Rosi Orozco, es que “ahí (en estos estados) emergen muchos de los tratantes; porque se trasmite la cultura del padrotismo de generación en generación”, convirtiéndose en un problema cultural.
Explica que los padrotes llevan a las víctimas a otros lugares a explotarlas, como la zona de la Merced en el Distrito Federal, Tijuana, Cuatla; aunque últimamente han notado muchas chicas indígenas víctimas de la trata en New York, Estados Unidos.
Sostiene que las organizaciones de delincuentes del Corredor Puebla-Tlaxcala trabajan en 17 estados de la República.
Zonas fronterizas, zonas de tolerancia
Durante la charla, la ex diputada del Partido Acción Nacional (PAN) señala que para el estado de Puebla, resultan conflictivos los municipios que colindan con los Estados de Tlaxcala y Morelos.
También enlista las zonas carreteras que los conectan; ya que la mayoría de los clientes son traileros y por ejemplo –dice– la trata de personas es notoria en la carretera que va de Puebla a Santa Ana y Apizaco, tan sólo a través del número de moteles ubicados a las orillas.
Por otra parte, refiere que el municipio de Izucar de Matamoros es uno de los más conflictivos con respecto a la trata de mujeres; ya que se encuentra cerca de Cuautla, Morelos, una de las ciudades con amplia zona de tolerancia.
Para la activista, “los testimonios de lo que existe ahí no se entiende, no se entiende como el presidente Municipal tolere lo intolerable, como es posible que toleren estos campos de concentración en pleno siglo XXI, no es posible lo que sucede en la carretera de Izúcar a Cuautla”.
Otras poblaciones vulnerables, de acuerdo con los datos que ha logrado recabar, son Atlixco, Teziutlán, Cuautlancingo y San Pablo del Monte.
“Falta voluntad política”
Rosi Orozco reclama e insiste en que son pocos los avances que se realizan para resolver este problema; aunque la Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas haya sido aprobada a nivel nacional en 2007.
Comenta que durante la administración de Rafael Moreno Valle Rosas, gobernador de Puebla, se armonizó al Estado con dicha ley y al inicio se hicieron grandes avances; pero “se detuvieron las sentencias, no ha habido más”.
Una de las soluciones que plantea ex legisladora es que los gobiernos inviertan en los municipios para cambiar la cultura y formar una educación contra este delito, sobre todo:
“Capacitar a las autoridades para que se sensibilicen sobre el tema” ya que muchos Presidentes Municipales viven la trata como algo cotidiano en sus municipios y por eso no le prestan atención.
Finalmente, declara que instalar refugios especializados en el Estado de Puebla (no existe ninguno hasta el momento), luchar contra la falta de atención a las víctimas y cambiar la cultura del “padrote” puede ser el camino para erradicar la trata de personas.
